#Colombia: ¿Rezagados en la revolución del comercio digital?


Disclaimer: Este artículo fue escrito por Francisco Navarro a quién tuve el placer de conocer en una cena ayer y quién muy amablemente me ha permitido publicarlo.

Ya nos rezagamos en la primera parte y estamos peligrando que nos deje la segunda. El internet ha sido un acelerador, abriendo la puerta a la revolución digital a través de conectividad entre gente y sistemas. Es también un dinamizador económico. Hasta ahora, la gran creación de valor apalancada en la utilización masiva de herramientas digitales se ha dado en países desarrollados que tienen una penetración alta tanto en computadores personales como conectividad rápida y confiable al internet. Entre los principales beneficios por participar activamente en esta revolución se destaca el fomento del emprendimiento que contribuye a generar y crear nuevos conceptos y empresas y facilita la movilidad social.

La evolución económica basada en la digitalización considera tres tipologías importantes: 1. La primera encapsula el “e-commerce” tradicional; la facilitación de transacciones a través de mercados virtuales (tal como un eBay lo permite) 2. La segunda se refiere a la digitalización de información 3. La tercera se refiere a la creación de mercados puramente virtuales, donde la información es monetizada (donde pagamos por productos netamente digitales, principalmente contenidos en conocimiento, información, entretenimiento, Amazon.com; itunes.com y plataformas similares sumadas a las múltiples aplicaciones para dispositivos móviles, proveen torrentes de contenido en forma digital: Libros, música, videos, juegos, noticias, mapas etc.).

En Colombia estamos atrasados en la primera tipología. Aunque la penetración de internet ha incrementado en los últimos años, nuestro ecosistema virtual sigue siendo dominado por portales de información. No hemos creado la oportunidad para generar un dialogo y acción interactiva entre usuarios y proveedores de bienes y servicios y desaprovechamos la posibilidad de comenzar a transaccionar con el potencial que permite la tecnología. Las causas raíces las atribuyen a dos temas principales: 1. Falta de un sistema confiable, eficiente y asequible de logística (ej. Correo y entregas puerta a puerta) a nivel nacional para permitir transacciones anónimas. 2. Cultura de inseguridad; Desafortunadamente padecemos de un problema de desconfianza en Colombia. No confiamos a los sistemas digitales– ej. Nadie se arriesga a poner su tarjeta de crédito en el internet, ya sea porque nunca le llega el pedido, porque cree que se le van a robar el número de la tarjeta, o porque se cree que el riesgo de contraparte es demasiado alto.

Estos temores son válidos pero las tecnologías actuales permiten solucionarlos – mientras el costo se siga percibiendo mayor que el beneficio nunca lograremos avanzar en este aspecto. Tampoco confiamos en los comprobantes electrónicos. Seguimos teniendo una dependencia de sellos, notarizaciones y recibos físicos. La regulación se demora en adaptarse y la cultura empresarial Pública y privada ponen una tremenda resistencia a la validez y legalidad de información, contratos, facturas, acuerdos etc, transmitidas por medio digital.

Y ¿porque nos debería importar? Importa y mucho, las economías virtuales permiten una mayor “eficiencia” de Mercado donde vendedores y compradores logran encontrarse con facilidad. Igualmente incrementa la velocidad (frecuencia) de estas y reduce el esfuerzo (costo) que se requiere en una interacción y/o transacción. Precios e indicadores pueden actualizarse en tiempo real; y el acceso abierto, no discriminatorio a la información asegura transparencia y acceso equitativo a los negocios en red.

Sin estos elementos nuestras economías siguen dependiendo de transacciones físicas y solo se podrán mover a la velocidad máxima con la cual productos y clientes entren y salgan de tiendas de bienes y servicios.
La utilización de la web para la gestión de transacciones económicas permite además la creación de mercados secundarios (como por ejemplo Mercado Libre, Amazon, ebay etc) que logran expandir y crear (casi que espontáneamente) valor económico desde un mundo virtual reuniendo de manera casi instantánea, multiplicidad de actores económicos en un contexto de oferta, demanda y negociación.
Los factores mencionados anteriormente impactan el desempeño económico del país. La conectividad digital es hoy la mejor estrategia para formación y educación en negocios, es también un vehículo altamente eficaz para establecer relaciones comerciales accediendo a nuevos mercados y constituye el medio más rápido para desarrollar el emprendimiento nacional.

En USA hemos visto una caída rápida en los costos requeridos para montar un negocio gracias a las puertas que ha abierto el comercio electrónico. Cuando antes se necesitaba $250,000 dólares montar una tienda, ahora se puede lanzar un negocio virtual con menos de $20,000 dólares. Similarmente el tiempo requerido para establecer un negocio ha pasado de un año a menos de dos meses. Como resultado hemos visto un resurgimiento de compañías .Com, que están retando y rompiendo con los modelos tradicionales de negocios. Vale la pena comentar que esto se acompaña con un ámbito sofisticado de inversionistas que logran magnificar los éxitos de estas nuevas compañías.

En Colombia al desaprovechar las ventajas de la revolución digital, el emprendimiento (una creación de negocios) se limita a: 1. Emprendimiento Corporativo (compañías grandes y establecidas que buscan expandir su líneas de negocios) 2. Emprendimiento de nuevos negocios con inversión de altos recursos. 3. La creación de muy pequeños negocios tradicionales (Brick and mortar) que difícilmente traspasan los límites de la auto subsistencia.

Existen esfuerzos respetables de Colciencias, El Tecnoparque, Ventures Colombia, etc. pero no los suficientes para alterar el comportamiento económico del país. Adicionalmente hay una falta de capital que limita el desarrollo de conceptos e innovación que de lo contrario podrían despegar teniendo acceso a capital de riesgo, y retar a los modelos de negocios ya establecidos (y quizas atrasados dado el dominio de industrias por pocas compañias). Sobre este mismo punto, capital de riesgo no existe; conocimiento de los protocolos y educación alrededor de las normas y expectativas que vienen con la búsqueda, obtención y utilización de capital de riesgo – esto resulta en malentendidos con los emprendedores, que se luego se niegan a compartir información privada con el inversionista y/o sostienen un alto nivel de desconfianza que lastimosamente termina en un final desafortunado para proyectos basados en innovación tecnológica

¿Qué debemos hacer?

La buena noticia es que se nos está presentando una segunda oportunidad para integrarnos al mundo virtual. El héroe de la historia es el teléfono celular y el acceso a mensajes de texto (SMS) y el internet inalámbrico (Móvil, 3g y WiMax). La alta penetración de teléfonos celulares permite que ciudadanos de diversas situaciones socioeconómicas y geográficas puedan participar en una economía virtual: Primero desaparece el problema de acceso ya que casi todo el mundo tiene un celular. Segundo el celular permite transaccionar – de comunicación de móvil a red, y a través de sistemas de prepago o de cuenta celular, un método probado y confiable para “participar” económicamente en la economía virtual. Tercero, muy pronto los celulares proveerán componentes de autenticación de transacciones que permitirán superar muchísimas de las barreras de seguridad. Finalmente, serán los dispositivos móviles los que generarán datos, mediciones y métricas en tiempo real.

El gran obstáculo que se presenta es que las compañías de celular controlan la’’ tubería digital’’ y eventualmente pueden dificultar la dinámica económica de los negocios en medio virtual. Sin embargo, la competencia y la negociación deberán activar en beneficio del consumidor y con una buena apropiación de cultura digital Lograremos ver el florecimiento de un mundo virtual y con ello los beneficios sociales y económicos que vienen con él.
De lo que Colombia construya implemente y aplique en materia de conectividad; cultura digital; acceso masivo a los computadores y dispositivos conectados por IP; y la creación e impulso a modelos de negocio basados las transacciones digitales dependerá el salto para salir del atraso, y alcanzan los beneficios, el empleo y prosperidad que hoy permite el universo digital

Acerca de Nickman

Aunque crítico e Ingeniero (especializado en software), piloto de aeroplano soy (seré).

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